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El viaje a Lago Escondido: el escándalo que sacó del “modo Mundial” al círculo rojo




Argentina estaba por ingresar a la cancha para jugar los octavos de final contra Australia, pero jueces, empresarios y políticos no podían dejar de mirar lo que llegaba a sus celulares. El sábado 3 de diciembre los links con presuntas conversaciones que se vuelven cada día más difíciles de desmentir circulaban de un chat a otro y se volvían virales.


Los involucrados quedaron tan sorprendidos que no encontraron una estrategia firme y común: algunos dijeron que eran falsos, otros hablaron de un hackeo y hasta llegaron a decir que “con la tecnología se podía hacer lo que se quiera con la voz” en referencia a los 55 audios en los que cuatro jueces, funcionarios de Juntos por el Cambio y empresarios del Grupo Clarín buscan la manera de ocultar un viaje a Lago Escondido y de justificar su financiamiento ante la Justicia para no ser acusados por dádivas e incumplimiento de los deberes de funcionarios públicos.


El vuelo que se esforzaron en desmentir existió y partió de San Fernando el 13 de octubre gestionado por la empresa Flyzar con destino a Bariloche. Viajaron los magistrados Julián Ercolini, Pablo Yadarola, Pablo Cayssials y Carlos Mahiques. También lo hicieron el ministro de Seguridad porteño, Marcelo D’Alessandro; el fiscal general de la Ciudad, Juan Bautista Mahiques; el consultor, Tomás Reinke; y un exhombre de Inteligencia, Leonardo Bergot.


Todos llegaron juntos para ser recibidos en el aeropuerto por Pablo Casey, sobrino de Héctor Magnetto y director de Asuntos Legales e Institucionales del Grupo Clarín y el CEO del grupo empresario Jorge Rendo, quienes habrían oficiado de anfitriones durante el fin de semana que compartieron en la residencia de Joe Lewis en Lago Escondido.


A partir de la publicación de El Destape y Página/12, los involucrados habrían creado dos grupos de chat para desmentir la información y preparar pruebas falsas con el objetivo de sortear la investigación judicial en la que derivaron las notas periodísticas.




“Podríamos averiguar el tema de una facturita en Lago Escondido”, se escucha en voz del fiscal general porteño, Juan Bautista Mahiques. “El avión lo pagamos nosotros. Y fuimos a la casa de mi amigo si Uds lo creen conveniente, no podemos decir que nos regalaron el vuelo”, escribe el usuario que aparece en este presunto grupo con el nombre del magistrado Pablo Cayssials a lo que su par, registrado como Julián Ercolini responde: “No es más fácil que nos facture Lago Escondido dos noches con media pensión??”. “Pero nos facturaron después de ir, no antes y ninguno sacó la tarjeta pagamos todo grone?”, admite Cayssials, según se desprende de la filtración.


Este escándalo provocó que el consultor Tomás Reinke sea corrido de su cargo de director en Mediabit, empresa que tiene como clientes al Gobierno de la Ciudad, como así también al Estado nacional y Bonaerense. Además, dejó su lugar como jefe de Asesores presidenciales Julián Leunda, quien aparecía mencionado en los chats como uno de los que consiguió que la información del vuelo no fuese divulgada. Pero ningún juez o funcionario de Juntos por el Cambio involucrado en el caso Lago Escondido que ya los tiene como imputados pidió licencia o renunció. Este no es sólo un pedido de los dirigentes del Frente de Todos, sino también desde Juntos por el Cambio. La diputada Margarita Stolbizer aseguró que D’Alessandro debería dar un paso al costado para no entorpecer la investigación.


“Muchachos les cuento: la fiscal federal de Bariloche bien, buena predisposición, me ofreció mandar la causa a Py o en su defecto pedir o que aportemos nosotros o ella pedir a la empresa las facturas del vuelo y eventualmente, del hospedaje con los denunciados, digamos sin Jorge y sin Pablo y en base a eso cerrarla, así que si están de acuerdo avanzo en alguna de estas opciones”, dice en un presunto audio al que accedió el medio nacional PERFIL.


La fiscal de la que habla sería María Cándida Etchepare, quien recién cuando salieron a la luz los chats decidió imputar a los involucrados. “Fue posible determinar que el día 13 de octubre del corriente año se trasladaron desde Buenos Aires hacia esta ciudad en un avión privado propiedad de la empresa ‘Servicios y Emprendimientos Aeronáuticos SA’, matrícula LV-GCK, los pasajeros Julián Ercolini, Leonardo Bergroth, Tomás Reinke, Juan Bautista Mahiques, Marcelo D’Alessandro, Carlos Alberto Mahiques, Pablo Yadarola y Pablo Gabriel Cayssials. Todos ellos retornaron al aeropuerto de San Fernando el día 15 del mismo mes y año”, dice la fiscal. Las imágenes que revela el medio PERFIL forman parte del expediente judicial.


Sobre el financiamiento del viaje, la resolución detalla que: “La firma acompañó –a pedido de esta sede– copia de las facturas emitidas en favor de los denunciados, muchas de ellas datadas el mismo 13 de octubre por la suma de $ 120 mil, a excepción, de las que corresponden a Bergroth de fecha 17 y 19 del mismo mes por la suma de $ 120 mil y $ 60 mil, respectivamente. Es decir, éstas últimas resultan posteriores a la fecha en que habría viajado y por un monto superior. Llama la atención que en todos los casos los pagos figuran como efectuados en la modalidad ‘contado’ y que el pago se realizara el mismo día del vuelo”. Se investiga también que lo que aseguran haber pagado por el vuelo es un costo inferior a lo que saldría este viaje privado. Estos montos que figuran en el expediente son los mismos que acuerdan en el chat pagar después del viaje para evitar ser investigados por dádivas.


La hipótesis de instalar el espionaje ilegal que surgió del ministro de Seguridad de la Ciudad cuando debió romper el silencio sobre el viaje y los chats que se filtraron, también forman parte de las conversaciones de los grupos de Telegram de los viajantes a Lago Escondido.

“Yo estoy de acuerdo y haría mucho mucho hincapié en el tema del espionaje, inclusive diría lo que yo creo que es verdad: los tipos de la PSA de Bariloche no sé cuánto conocimiento tienen de nosotros con lo cual hay una clara orden de seguir por lo menos a ciertas personas o a nosotros en función de lo que hacen”, dice D’Alessandro a sus compañeros de viaje antes de saber que sus conversaciones se harían públicas.

Al chatear figura hasta una amenaza no solo de disolver la Policía de Seguridad Aeroportuaria en caso de que lleguen al gobierno nacional, sino también de hacer “cagar” a su titular.

Denuncias y más chats


El caso Lago Escondido tuvo una primera denuncia como respuesta de uno de los protagonistas de la travesía, el magistrado Pablo Yadarola, quien pidió abrir una investigación por espionaje ilegal.


Esto se suma a la denuncia de hackeo que el ministro de Seguridad porteño, Marcelo D’Alessandro había hecho el 19 de octubre por el que se pusieron a la venta los contenidos de los chats de Telegram, entre los que estarían las conversaciones por el viaje a Lago Escondido.


Sin embargo, esto no sería todo lo que puede llegar a conocerse ya que los hackers también dieron muestras de una supuesta conversación con el empresario del juego y expresidente del club Boca Juniors, Daniel Angelici y una conversación con otro contacto sobre un ofrecimiento de dinero.


Desde el entorno de D’Alessandro aseguran que estas conversaciones habrían sido editadas y serían falsas.


Sin embargo, no dice lo mismo el propio Angelici. Según publica Emilia Delfino en ElDiarioAr “Angelici ratificó que le solicitó al ministro de Seguridad ‘un favor’ para que D’Alessandro permitiera a un custodio del ex dirigente xeneize ascender en el escalafón de la Policía de la Ciudad, a pesar de que estaba fuera de término”.

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