top of page

Ergueta y Messi, o el arte de injuriar

Redacción: José María Alabart



Los siete locos, de Roberto Arlt, es una novela magnífica. El protagonista, Remo Augusto Erdosain, ha robado $600,07 de la empresa donde trabaja. Como nunca falta un buey corneta, alguien lo delata. La gerencia lo emplaza para que devuelva el dinero y evitar la cárcel. En busca de un préstamo que le haga eludir la chirona acude a su amigo Ergueta, un farmacéutico, lector de la Biblia, que ha ganado unas sumas considerables en la ruleta.


Ambos se encuentran en un bar y acontece el siguiente diálogo que se convertiría en un ícono de las letras argentinas:

-"Estoy a un paso de la cárcel, ¿sabes? He robado 600 pesos con siete centavos. ¿Vos no podes prestarme esos pesos?"


"¿Te pensás que porque leo la Biblia soy un otario? Rajá, turrito, rajá", contesta el boticario

Ayer Lionel Messi se vistió de Ergueta cuando, notablemente ofuscado, le mandó al 19 neerlandés: "¿Qué mirás, bobo? ¡Andá pallá!"


El diario la Nación, a través de uno de sus escribas, un tal Cristian Grosso (que de grosso no tiene nada), supo titular un artículo de la siguiente manera: "El futbolista extraordinario no pudo contener al hombre vulgar", a raíz de la plantada riquelmeana con el Topo Gigio de Lío dedicado al DT naranja.



Estos exabruptos de Messi, más las críticas al árbitro español, nos hablan de un Lionel en modo Maradona, parece que la personalidad iracunda de D1OS ha reencarnado en el actual capitán albiceleste. Y esto le pone los pelos de punta a cierta prensa del establishment que considera un pecado mojarle la oreja a los poderosos y ante cualquier desplante de orillero ponen el grito en el cielo. Tildan de vulgar al mejor jugador del mundo porque ante las ofensas ajenas responde echando un retruco en plena jeta neerlandesa. El mismo diario que se apersonó ante el recién electo NK para exigirle-entre otras cosas- que ni se le ocurriera juzgar a los genocidas si quería durar más de un año en la Rosada, cree que eso no fue "vulgar" sino republicano. Tampoco fue una cochinada avalar y estimular cuanto Golpe de Estado se produjo en nuestras pampas, ni justificar el gesto de Ritondo porque Tailhade noséqué o pedir el 2x1 para asesinos de lesa humanidad.


El periódico español Marca dice que "los argentinos no saben ganar", fundan este aserto en la imágenes de Otamendi, el Dibu y cía devolviendo gentilezas a los muchachos de la Casa de Orange.


Le recuerdo al pasquín hispano que el año pasado Argentina ganó la Copa América (después de casi 3 décadas de sequía) en el mismísimo Maracaná y ante su sempiterno rival. Lejos de burlarse de los derrotados, los campeones festejaron (claro) pero también supieron condolerse con sus colegas (eso son al fin y al cabo) brasileños. ¿Quién no se conmovió ante el abrazo apretado que Messi le dio a Neymar tratando de consolarlo? ¿Quién en su sano corazón no aplaudió cuando los 2 astros, el vencedor y el vencido, amigos y cumpas, sentados en el césped del templo futbolero carioca charlaban entre sonrisas? ¿Eso es no saber ganar? ¿Marca y LN no se preguntaron por qué Messi tomó 2 actitudes tan diferentes ante situaciones similares? ¿Piensan que Lionel es bipolar? No tengo la respuesta fehaciente, pero me atrevo a sospechar que en Brasil O Scratch du oro tuvo un gesto que los cultos y refinados holandeses no practicaron; el Respeto. Por lo tanto, como diría mi abuelo Pepe, que supo prescindir de toda pedagogía; "de acuerdo al culo son los azotes"


Por último al diario español y al ignoto Cristian Grosso les dispenso 2 frases:

Rajá, turrito, rajá - Andá pallá



Últimas Noticias
Noticias Destacadas
bottom of page