La tasa de femicidios y trans travesticidios se mantiene en aumento

Desde 2008, hay una crimen por violencia de género cada 30 horas. La urgencia de ajustar el funcionamiento de la Justicia, reforzar el rol del Estado, y la necesidad de prevenir.



Cada mes, las cifras de femicidios que elaboran en forma no oficial los distintos observatorios son un llamado de atención al Estado, a la Justicia y a una sociedad que está cimentada en el patriarcado. Hasta octubre, se habían cometido cerca de 250 femicidios y trans travesticidios. Según los datos oficiales elaborados por la Corte Suprema, durante 2020 se contabilizaron 251 femicidios.


Desde 2008, el observatorio Adriana Zambrano de la Casa Del Encuentro se ocupa de elaborar los datos de los femicidios, desde entonces la cifra no no se modifica. Con preocupación Ada Rico, titular de la Casa Encuentro, comenta con preocupación que noviembre “también va complicado”, en lo que respecta a cifras. “Pero tenemos que hablar globalmente: tenemos un femicidio cada 30 horas, en eso nos tenemos detener, en cómo no se puede descender este índice que no es nuevo. Cómo es que a pesar de las políticas públicas generadas en todos estos años tenemos el mismo índice”.


Desde el observatorio Ahora que si nos ve , la abogada feminista, Julieta Delpech detalla, “Nos alarma lo que sucedió en octubre: hubo 37 femicidios cuando desde febrero a septiembre el promedio fue de 17 femicidios por mes”.



La Justicia y el Estado:


Entre las herramientas del Estado, está el programa Acompañar que lanzó el 2020 el ministerio de las Mujeres. “Nos parece una herramienta de prevenció porque de esa forma la compañera puede irse del domicilio”, comenta Ada Rico.


El punto de partida del programa es un avance en un contexto en el que la justicia en muchos casos no da respuestas efectivas. “Nos llama la atención la cantidad de mujeres que tenían medida cautelar dictadas, ahí apuntamos al poder Judicial qué pasa que no las protege”.


Desde el observatorio Lucía Pérez, Arrascaeta afirma: “El acceso a la Justicia depende a veces de donde naciste y dónde vivís, si te toman o no la denuncia y después los recursos que se destinan en esos procesos. Sin presupuesto no hay políticas públicas”, afirma. “Los casos que están más cerca de tener justicia muchas veces se logran por tracción de la calle. Lo que vemos es que el Estado es responsable y es importante identificar donde: es responsable porque no te toma la denuncia, es responsable porque tiene funcionarios en los poderes denunciados por violencia, es responsable porque no baja a territorio, es responsable porque los trámites para acceder a la ley Brisa. Es responsable por todo eso”.


En ese sentido, Delpech afirma, “el femicidio es la punta del iceberg de un entramado complejo de tipos de modalidades de violencia que son más o menos aceptadas por la sociedad que tienen su cara más extrema e irreversible donde encontramos el femicidio. Es necesario llevar un proceso de prevención y contención de mujeres en situaciones de violencia, pero también de trabajar masculinidades.”


Desde el Ministerio de las Mujeres, Género y Diversidad, Carolina Varsky, Subsecretaria de Programas Especiales de Violencia por Razones de Género, afirma que en el Acuerdo Federal para una Argentina unida contra la violencia de género, los gobernadores se comprometieron a a promover que el Poder Judicial avance en sus transformaciones .“La perspectiva de género debe estar presente, en el Poder Judicial falta esta escucha activa y empática con la persona que decide denunciar. Y en general, los obstáculos tienen que ver con que falta evaluar los casos de manera contextualizada. El riesgo que conllevan para que las medidas que se tomen sean acordes a cada situación. No puede ser que siempre la respuesta sea te doy un botón antipánico y no se crucen los datos del agresor”.


En ese marco es que se trabaja en el Sistema Integrado de Casos de Violencia de Género que busca sumar una mayor articulación entre “los poderes que intervienen. “Tiene que ver con que todas las personas en situación de violencia tengan los mismos indicadores para poder evaluar si esa persona está en riesgo o no.”, explica Varsky.




El programa Acompañar:


Uno de los programas que puso en funcionamiento el Ministerio de las Mujeres, Género y Diversidad fue Acompañar que hasta noviembre de este año ya tiene 90 mil personas inscriptas.


El programa está dirigido a mujeres y LGBTI+ en situación de violencias por motivos de género que se encuentren en riesgo. La ayuda económica es por seis meses, no requiere de denuncia judicial, es compatible con otras asistencias estatales.

“Además de promover la autonomía se fortalecen las redes de acompañamiento, porque hay todo un abordaje integral. Entonces es un programa que atiende justamente a la reducción de femicidios y de la feminización de la pobreza”, afirma Varsky.


Por su parte, la ministra de las Mujeres, Elizabeth Gómez Alcorta evaluó en una entrevista: “La evaluación es buena, ha superado por mucho la previsión que hicimos, sobre todo para el primer año y ante la necesidad que tenemos de firmar convenios con municipios y provincias para activar el programa. Lo que estamos viendo es que necesitamos optimizar el acompañamiento psicosocial”.

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