Sergio Romano: "Buscamos instalar la Quinoa en general y difundir otros tipos de consumos como BIBA"

Por Anaclara Herce



Sergio Romano es Gerente de Vinculación Tecnológica del Conicet (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas) y habló con La Portada sobre BIBA, el primer alimento bebible a base de quinoa. El producto fue diseñado por investigadores e investigadoras del Conicet en una articulación público-privada con cuatro universidades nacionales y junto a Babasal S.R.L, una pyme de la localidad de Luján.

Sergio dialogó sobre el cultivo de quinoa agroecológica en San Juan con el objetivo de potenciar a las cooperativas del lugar. Además, nos contó sobre la calidad nutricional de BIBA y la necesidad de pensar otros consumos que favorezcan a las empresas argentinas con ciencia del país.


¿De qué se trata BIBA, el alimento bebible a base de quinoa?

-BIBA es una bebida vegetal a base de quinoa que desarrollaron un conjunto de investigadores e investigadoras del Conicet (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas) junto a distintas universidades nacionales. El Conicet tiene investigadores en otros organismos de ciencia y universidades, en este caso lo hicimos en conjunto con la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), la Universidad Nacional de Lanús (UNLA), la Universidad Nacional de Luján (UNLU) y la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ), todos investigadores del Conicet pero radicados en esas universidades, investigadores de doble dependencia. Fue en conjunto con una pyme de Luján que se llama Babasal, que se dedica a hacer jugos e hicimos este alimento vegetal. La calificación de alimento tiene definiciones impositivas y nutricionales distintas para los productos.

El Conicet desarrolla tecnologías, pero no tiene capacidad de comercializarlas de manera directa, no tenemos dentro de nuestras facultades la comercialización. Por eso el Conicet transfiere las tecnologías a empresas y organismos y en esas transferencias se firma un contrato que se llaman licencias. Entonces dentro de esas condiciones que nosotros establecemos en los contratos, por ejemplo, que si el Estado quisiera comprar este producto para algún programa social tiene un 30% de descuento por sobre el precio del mercado para que sea más accesible. Esas son las maneras que el Conicet busca para que un producto así llegue a la sociedad. Pensamos que favorezca a los cooperativistas, por otro lado, que el Estado tenga un descuento, por otro, ir a buscar a una pyme y no a una empresa grande del sector, son maneras que el Conicet, más allá de desarrollar tecnologías, busca para ayudar. El otro desafío que estamos pensando, en conjunto con la Secretaría de Comercio es ver si la bebida vegetal se podría incorporar a Precios Cuidados por un lado para que sea más accesible y por el otro para ayudar también los precios y el valor que tienen las bebidas vegetales en el mercado.


BIBA, el primer alimento bebible en base a quinoa

¿Cuál es la calidad nutricional del producto?

-Al ser una bebida vegetal sin lactosa tiene la ventaja que para todas aquellas intolerantes a la lactosa puedan consumirla y después esta fortificada con vitaminas A, D2, E y B12. También con una fortificación de calcio para, de alguna manera, si bien no busca reemplazar a la leche, ayuda en lo nutricional. El proceso es libre de gluten y no fue algo menor porque para la molienda de la quinoa tuvimos que buscar una planta en condiciones libre de gluten que fue un desafío. La quinoa, además, es agroecológica porque la cosechan los cooperativistas, de esa forma se desarrolló y se pensó junto con el asesoramiento del INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria).


¿Por qué la elección de la quinoa?

-Lo que nosotros buscábamos, cuando empezamos con el desarrollo, tenía que ver con darle más perspectiva a la producción de quinoa que se produce en San Juan a través de distintas cooperativas que trabajan con el INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria). El principal objetivo a la hora de sembrar, cosechar y planificar la siembra de quinoa es conocer finalmente la demanda y si van a poder ubicar sus productos. De esta manera nosotros buscábamos ayudar, por un lado, a instalar la quinoa en general y por otro lado favorecer otros tipos de consumos como la bebida vegetal. La propia producción de la leche de quinoa le da más certezas y garantías a los productores y cooperativistas de San Juan para planificar sus cosechas y sus siembras.



Así presentó CONICET el nuevo alimento:



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